LAS GRASAS: de villanas a heroínas

 

¡Mueres como héroe o vives lo suficiente para convertirte en villano!

Esta frase es la que mejor se ajusta a nuestra idea sobre las grasas, porque en una época fueron muy respetadas por su aporte energético y años más tarde fueron odiadas y repudiadas por esa misma razón.

 

Hoy con toda responsabilidad quiero decirles que deben comer grasas, que no pueden excluirlas ni minimizar extremamente su consumo, pero también les digo que deben saber escoger cuáles comer y eso es lo que quiero que conozcan al terminar de leer este artículo.

 

Las grasas son una excelente fuente de energía, aportando 9 calorías por gramo, manteniendo sano nuestro cerebro; de hecho, todas las membranas que rodean nuestras células están formadas de grasas.

 

¿Cuáles grasas no debemos comer?

Las grasas trans: Estas son totalmente prohibidas, las encontrarás en aceites utilizados para freír y muchos ingredientes prefabricados de repostería, pero debes revisar la tabla nutricional para estar seguro que no consumas nada que las contenga, lean bien: es el único tipo de grasa del cual no existe consumo seguro, son veneno y están relacionadas con cáncer, infartos y otras enfermedades.

 

¿Por qué son tan dañinas?

Son un tipo de grasa creada en laboratorio con una forma distinta a la natural, que el organismo no sabe manejar y suele acumular en los vasos sanguíneos y grasa corporal, además de disminuir los niveles de colesterol bueno (HDL). Las madres que amamantan pueden trasmitirla a través de la lactancia a sus hijos. Las grasas trans se pueden mostrar en la etiqueta dónde están los ingredientes como grasas hidrogenadas.

 

Ahora hablemos de las no tan malas, las grasas saturadas; en lo que respecta a ellas es apropiado reducir su consumo ya que su exceso en la dieta está relacionado con problemas cardiovasculares.

 

Y ¿dónde están estas grasas saturadas?

En el queso, la leche, el aceite de palma, muchas mantequillas o mantecas y carnes (sobre todo las rojas), y aclaro: debemos minimizar su consumo en la medida de lo posible, no estoy diciendo que las eliminen de por vida. La única que no entra en este grupo siendo saturada es el aceite de coco (para el cual redacté un artículo independiente que recomiendo que lean en mi página).

 

El colesterol hay que consumirlo de buenas fuentes sin miedo, pues no es lo peor que existe, incluso es indispensable para la formación de membranas celulares y hormonas como la testosterona, que tanto nos hace falta a los que entrenamos. La mayoría lo ha satanizado hasta el punto que nunca se comen la amarilla del huevo porque tiene colesterol y la verdad es la parte más rica, cargada de vitaminas y nutrientes, así que desde hoy no hay problema que coman la amarilla de un huevo orgánico.

 

¡Pero dicen que hay grasas muy buenas! ¿Es cierto?

Si claro, y su nombre es grasas insaturadas, como los famosos Omegas.

 

Ellas son muy saludables y ayudan a elevar el colesterol bueno (HDL), y su función es barrer de nuestros vasos sanguíneos los acúmulos de grasas malas que son las responsables de problemas cardiovasculares como el infarto; imagínenlo como una máquina de limpieza de calles que va recogiendo y limpiando sus vías para que exista un buen flujo (sangre) de vehículos.

 

¿Dónde consigo estas grasas buenas?

En aceites como el de oliva, maní, aguacate, en semillas como la chia, girasol, linaza, almendras, aceitunas (evitar enlatados) y muchos pescados como el salmón.

 

Por ejemplo: 3 cucharadas de linaza, liberan casi 1 cucharada cargada de omegas, es por eso que no necesitamos comprar estos suplementos si tenemos una dieta rica en grasas buenas.

 

El consumo de grasas buenas ayudará a mantener nuestro cerebro, piel y corazón sanos, además que nos mantendrá saciados con más facilidad que los otros nutrientes.

 

Es importante aclarar que este artículo sugiere un consumo para personas sanas; existen casos especiales como la dislipidemia donde el paciente debe consultar a su médico para que, de acuerdo a sus valores, establezca un consumo seguro de grasas.

 

Las grasas tenemos que verlas como aliadas y no como enemigas. Así que come grasas si quieres un gran cuerpo y estar sano.

 

Recuerda lo que ignores al comer no te hace inmune a sus efectos.

 

Conocimiento no solo es poder, también es salud y bienestar.

 

 

Instagram: @DrSimonFit

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